
Nunca quisimos casarnos.
Tampoco queríamos una boda.
Solo algo informal, con la gente que queremos.
Algo que, sobre todo, no pareciera una boda.
— eso nos dijeron nuestros amigos —
Ahí entendimos que íbamos
a tener que pasar por el aro


Hace listas de sus listas y cronometra hasta el aperitivo. Lo quiere todo previsto, y lo imprevisto le da urticaria.
Su cuarto parece Sarajevo y cambia de plan cada cinco minutos, pero se le ocurren las cosas más bonitas justo cuando ya estaba todo decidido.
De ese choque sale esto: un horario clavado al minuto (obra de él) que no pensamos cumplir (cosa de ella).
…y este es el producto final
Casi todos saldréis de Valladolid: 20 minutos por la A-62 y estás en el campo. Para los demás, tampoco hay excusa.
Desde Valladolid, 20 min por la A-62 dirección Palencia: salida 102 (la de la gasolinera) y ya estás. Desde Madrid 2 h, desde Bilbao 2 h 45, desde Aranda 1 h. Aparcamiento gratis y de sobra: es el campo.
AVE a Valladolid (55 min desde Madrid) y nosotros ponemos bus: sale del centro a las 12:00 y vuelve cuando suene la última canción. No queremos que nadie conduzca de noche.
En la finca no se queda nadie a dormir: allí hay fiesta, no camas. El bus te devuelve al centro de Valladolid al terminar, así que si vienes de fuera, reserva hotel en la capital y despreocúpate.
La Era del Rey es una finca a la orilla del Canal de Castilla, en Cubillas de Santa Marta. De día, la boda será en el jardín principal (esperemos), con un agradable solete. De noche, luces entre los árboles y una plaza iluminada.



Así que lo dejamos por escrito y nos ahorramos el grupo de WhatsApp.
Ceremonia lo que se dice ceremonia… no. Pero bueno, algo haremos. No todo va a ser beber vino (para desgracia de Ale).
Si las abuelas castellanas recomiendan rebequita en agosto, imagínate en octubre. No hay dress code ni nada por el estilo, pero no queremos que pases frío ni que te encuentres incómodo (o incómoda).
Sí y sí. Será un cóctel largo pero habrá mesas para todas las personas que necesiten sentarse. ¡Libre albedrío, sin sitting plan!
Sí. Sale de Valladolid a las 12:00 y vuelve cuando suene la última canción. Nadie se queda tirado en la autovía ni conduce de noche con el cuerpo regular.
Si te lo hemos dicho, claro que sí. Si no te hemos dicho nada… es que esta vez te queremos para nosotros solos. No te lo tomes a mal.
Los peques de la familia, encantados de teneros. Si dudas con los tuyos, escríbenos y lo vemos: hay campo de sobra para que corran y se agoten antes que tú.
Es octubre, puede pasar. Hay carpa y plan B techado para todo. La boda va igual; el barro lo ponemos como anécdota.
Usaremos Once, una cámara desechable compartida en tu móvil. Escaneas un QR y listo: sin descargas ni cuentas.
Escanea el QR el día de la boda.
Dispara durante todo el día: cada foto va al carrete común. Eso sí, los disparos por invitado son limitados, como en las cámaras de carrete de toda la vida… así que apunta bien.
El carrete se revela después de la boda, con las fotos de todos.
Apunta la que no puede faltar.
Dinos si vienes antes del 15 de septiembre de 2026. Nos ayuda muchísimo.
Tomamos nota. Si algo cambia, escríbenos.